1.

En la cultura sumeria existían un total de 3.600 divinidades. Pero en su panteón se veneraban como más importantes un total de 23 Dioses Anunnaki que influían de forma determinante en su forma de vida.

Los que pertenecían a la primera triada de dioses eran; Anu, Enlil y Enki, como los máximos líderes que gobernaban la tierra.

 

 AN – “DIOS DEL CIELO”

2.

En Sumerio es llamado AN; “cielo”, (ANU en acadio) era considerado el Dios más omnipotente del panteón. El autor Zecharia Sitchin consideraba que An era el Rey supremo del planeta Nibiru. Según el autor francés Anton Parks, An era en realidad un elevado genetista procedente del planeta “Duku”, que orbitaría alrededor del sistema Maia en las Pléyades. (De hecho Nibiru es un término posterior al sumerio, de origen egipcio, que designa al Dios Horus, por lo que en realidad Neb-heru – Nibiru representaba el planeta Venus. En cambio Duku sí aparece en los textos sumerios originales como el verdadero planeta de origen de los Anunnaki, tal como cita Parks.)

 

An era conocido como el padre de todos los Dioses. An gobernaba las leyes y decretos que regían tanto Duku como la tierra misma. An estaba casado con Antu, que a su vez, era su propia hermana. Y en los textos sumerios aparece como padre de Enki y Enlil, sin embargo, no podemos considerar que esto sea así, ya que en muchas partes de las tablillas se cita que “Enki es hermano de Enlil” y en otras “Enki es padre de Enlil”.

Anton Parks resuelve este embrollo bajo una visión del siglo XXI.

An habría creado a Enki a través de unas matrices artificiales de clonación, denominadas “Siensissar”. Este proceso de clonación implica que An habría utilizado sus propias células y las de otras entidades para crear a Enki. A su vez, Enki habría creado también en esos tanques de clonación, a Enlil, usando sus propios genes. Es por ello que, bajo esta premisa, se explicaría que An fuese “padre” de Enki, y Enki fuese “padre” y “hermano” a la vez, con Enlil.

An tenía su propia región en la bóveda celeste, el llamado “Sendero o camino de An”, perteneciente al Ecuador. Anu era simbolizado con una estrella o también con una corona de siete pares de cuernos. Los sumerios le rendían culto en muchas ciudades, pero su centro de veneración fue en Uruk.

 

ENLIL – “DIOS DEL VIENTO Y LAS TORMENTAS”

3.

Enlil fue el Dios supremo de Sumeria, tras sustituir a su padre. Conocido como el “Dios del Viento y las Tormentas”, su naturaleza era la fuerza y la violencia. Un ser colérico, cuyo cargo era el de un canciller militar, arrogante y dictador, al que solo le interesaba la conquista de nuevas regiones en la tierra a las que gobernar. Físicamente estaba provisto de una fuerza brutal y una destreza implacable en la lucha. Su voz era ronca y amenazante. Enlil odiaba a los hombres y su actitud con ellos era cruel. Los consideraba una aberración desde su creación misma. Intentó destruir la raza humana en tres ocasiones, la más popular fue el diluvio universal. Enlil sólo utilizaba al hombre como a un esclavo.

Según Parks, su verdadero nombre fue Enimin, y Enlil fue un título que le otorgó la Diosa Ninmah (Ninhursag). Según él, el significado de Enlil sería; “Aquel que detiene el aliento de la palabra y el verbo”, en honor a su capacidad para dejar sin argumentos a cualquier rival, debido a su insuperable oratoria.

Su rivalidad con Enki, fue legendaria. Puesto que Enki estaba del lado de los hombres. Y aunque Enki acatara sus órdenes, era el único que podía contradecirlas o cuestionarlas. Los hijos de ambos líderes dividieron sus clanes, conocidos como los Enkiitas y los Enlilitas. Ambos libraron varias guerras. El símbolo de Enlil eran una corona y 7 estrellas, las pléyades. Su lugar en el cielo era conocido como “El Sendero de Enlil”, comprendido al Norte del Trópico de Cáncer.

Su centro de culto fue en la ciudad de Nippur, donde poseía el llamado “Ojo que Explora la Tierra”. Los descendientes de Abraham pertenecían a la estirpe de Enlil. De modo que a este Dios se le relaciona con la religión judeo-cristiana.

Los hijos de Enlil fueron Ninurta, Nannar/Sin, e Ishkur.

 

ENKI – “SEÑOR DE LA TIERRA”

4.

Inicialmente fue llamado EA; “Dios de las Aguas y los Mares”. Pero cuando llegó a nuestro planeta hace 400.000 años, obtuvo el título de ENKI; “El Señor de la Tierra”.

Según la versión de Sitchin, Enki fue enviado a la tierra por su padre Anu, para ponerle al frente de la llamada “Misión Terrestre 1”, para que construyera un puerto espacial y toda una infraestructura de ciudades para extraer oro y enviarlo hacia Nibiru. Enki vendría a ser el “Protector de la Humanidad”, el “Dios de las Artes y la Sabiduría” que se opuso a los planes de exterminio de Enlil.

Según la versión de Parks, antes de recibir el título de Enki, se llamaba Sa´am, que significa “El Bien Formado, el buen señor”, también conocido como “Nudimmud”; “El Clonador”, capacitado con un don único para la experimentación genética de las especies y la clonación. Habría llegado a la tierra como exiliado de guerra junto con una raza draconiana llamada “Usumgal”, en guerra contra otros Dracos conocidos como los “Kingu”. Enki se habría instalado en la tierra de la mano de estos Usumgal para ser obligado posteriormente a crear un esclavo o “lulu” que aligerara el trabajo de los Igigi, (“Los Observadores” o “Dioses menores”).

Su existencia estuvo marcada por la rivalidad con Enlil.   Sin embargo, Enki era un sabio pacifista, excelente orador, prudente, metódico, al que le gustaba solucionar los problemas por la vía amistosa. La violencia era una opción a la que nunca recurría. Su filosofía era progresista, algo así como un visionario al que le gustaba mejorar la calidad de vida de su entorno para hacer la vida más fácil a sus seres queridos. Enki era un científico y excelente genetista que fue chantajeado por los Usumgal para manipular los genes de varios homínidos y diseñar al Homo Sapiens Sapiens. Parks relaciona a Enki con la serpiente del Génesis, que intentó liberar al ser humano de la esclavitud de los dioses.

 

Entre sus especialidades estaba la ingeniería marítima. “El Sendero de Enki” o su lugar en el cielo, se ubicaba en el Sur del Trópico de Capricornio.

Fue uno de los Dioses más incestuosos del panteón. Su esposa oficial fue Damkina (Ninki), y su ciudad de culto y hogar fue Eridú. De entre los numerosos hijos de Enki, destacan los siguientes; Marduk, Nergal, Gibil, Ningishzidda, Dumuzi, Ninagal, Ninsar, Ninkurra, Uttu y Geshtinanna.

¿QUIÉNES ERAN LOS ANUNNAKI?

5.

Hoy sabemos que ni eran dioses, ni ángeles, ni demonios. Sino criaturas con un desarrollo tecnológico y unos conocimientos sobre física avanzada, capaces de manipular las mentes de una raza “inferior” (a nivel de conocimientos) y convertirla en una especie esclava. Ante una civilización tecnológica como la suya, el hombre, les consideró Dioses celestiales con poderes para gobernar el cielo y la tierra.

El término ANUNNAKI, si lo fragmentamos, obtendremos el siguiente significado; ANU: “Cielo” –NNA: “Descender” – KI: “Tierra”.

Aquellos que descendieron del cielo a la tierra”.

Según la versión de Parks, dicha traducción no sería correcta, puesto que el término An , aunque significa “cielo”, se refiere a “An” como nombre del dios en sí, con lo cual, según su método de fragmentación del silabario sumerio, los “Anunna” serían los “Descendientes de An”.

Con respecto al término KI, la traducción habitual siempre ha sido “Tierra”, pero Parks difiere y traduce a la tierra como planeta con el término “Uras”, en cambio KI, le concede el sentido de “Tercera Dimensión”. Por lo que, ANUNNA-KI sería traducido como “Los descendientes de An en la Tercera Dimensión de la tierra”.

6.

Las tablillas sumerias no hablan de estos Dioses como criaturas etéricas, sino de seres biológicos de carne y hueso. Cuando uno oye la palabra “Dioses”, suele evocar imágenes en la mente de nebulosos espíritus celestes surgidos de las lindes de un plano indeterminado de la realidad. Pero esa no es la descripción que hacen los sumerios de estos seres. Los Dioses convivían con el hombre, compartiendo sus vidas en las mismas ciudades. Eran seres físicos y palpables, que comían, dormían y fornicaban como nosotros. Y también morían. Incluso a veces, elegían algunos seres humanos para copular. Tanto mujeres como hombres se sentían muy halagados de poder tener el privilegio de acostarse con un Dios o Diosa. Ningún humano podía resistirse a sus encantos, y si lo hacían, significaba enfurecerles, lo cual se traducía en una muerte instantánea.

Estos dioses eran además, plenamente visibles a ojos de cualquiera. Viajaban en vehículos aéreos propulsados, que emitían grandes resplandores, y estruendosos ruidos que hacían temblar las montañas.

Los Anunnaki eran una raza guerrera, arrogante y con unos instintos de conquista y poder insaciables. Sabemos por los grabados, que físicamente, en comparación con los hombres, eran muy altos, probablemente una altura superior a los 3 metros. Y también mucho más fuertes.

En los grabados sumerios, los Annunaki eran representados en forma humanoide, y aunque sus rasgos faciales quedaban parcialmente ocultos, en parte debido a sus barbas de lapislázuli, parecían tener un rostro humano.

Pero somos muchos quienes sospechamos que en relación a su aspecto real, hay algo que no encaja. Los Annunaki les prohibieron a los sumerios que en sus grabados y estatuas los reflejaran en su aspecto real. ¿A que obedecía esta prohibición?

Si los Annunaki eran tan humanos como nosotros, ¿Qué clase de inconveniente hubieran tenido en dejarse reflejar tal como eran?

En casi todos los grabados y relieves donde están representados los Anunnaki, observamos 3 elementos muy recurrentes.

7.

En primer lugar, si observamos este relieve, vemos a un Dios que con su mano derecha sujeta una especie de piña. Para algunos investigadores, como el norteamericano David Wilcock, la piña venía a simbolizar la glándula pineal, ya que en ella, se encontrarían depositadas la mayor parte de habilidades psíquicas, como la videncia, la visión remota, o la telepatía. Según Wilcock, los Anunnaki sabían cómo estimular dicha glándula para extraer todo su potencial.

Un segundo elemento común es el misterioso recipiente que sujetan, que vendría a ser el bote donde depositaban la llamada “Agua de la Vida”, algo así como un banco de genes utilitario que debían emplear en sus largos experimentos genéticos, no sólo sobre seres humanos, también en animales. Un tercer objeto recurrente es esa especie de pulsera en cada una de sus muñecas, y que si observamos de cerca, nos recuerda sospechosamente a un reloj.

En Babilonia denominaban a los Anunnaki con el término “SIR”, que significa “Dragón” o “Gran serpiente”. De hecho, el Dios Enki pertenecía a una estirpe familiar llamada “La Hermandad de la Serpiente”.

El símbolo de Enki eran las dos serpientes enroscadas del caduceo.

8.

Un símbolo asociado a nuestra actual medicina, pero que podría ocultar hasta 3 tipos de significados;

 

  • La naturaleza reptiliana de los Anunnaki: Una posibilidad cada vez más contemplada por investigadores de todo el mundo, en vista de que casi todas las culturas antiguas hablan de “Dioses serpiente” u “Hombres Lagarto” bajados de las estrellas, a quienes se les atribuye la creación misma de nuestra especie.

 

  • Genética Reptil: Según esta interpretación, debido a que las dos serpientes enroscadas guardan una estrecha similitud con las dos hélices de la cadena del ADN humano, sería todo un sello distintivo, para indicarnos que ellos nos crearon. El caduceo sería como un “Copyright” que viene a recordarnos quién es el “fabricante” de nuestra raza.

 

  • Sabiduría espiritual: ¿Es el caduceo un símbolo de la síntesis del conocimiento y la sabiduría espiritual? Tal como viene simbolizado por el hinduismo, la serpiente enroscada es la energía Kundalini que el hombre guarda latente en su chackra sacro, en espera de que ascienda hacia la iluminación, recorriendo todos los centros energéticos hasta alcanzar el séptimo y último chakra, el coronal, que estaría vinculado al Nirvana.

 

Pero más allá de la simbología implícita en la serpiente, ¿Existen mayores indicios de la naturaleza reptil de los Anunnaki? La respuesta es afirmativa. Al Norte de Irak, a los pies de las montañas Zagros, los arqueólogos encontraron el yacimiento de Jarmo.

Allí estaban los vestigios de una comunidad proto-neolítica que desapareció hace 2000 años. Así como miles de estatuillas de Dioses sumerios, entre ellas, varias representaciones de “Diosas Madre de la Fertilidad”. Algunas fuentes apuntan a que esta figura representa a la Diosa Nammu.

9.

El problema es que aquellas figuras, aunque mostraban un cuerpo antropomorfo, sus cabezas y rostros no eran humanos, sino más bien zoomórficos. Tanto machos como hembras presentaban características de lagartos; ojos rasgados muy grandes, rostros alargados con hocicos afilados, rasgos de “lagartija”, cráneos alargados en forma cónica, anchos hombros, y figura estilizada.

10.

   Una de las figuras más desconcertantes es la de una hembra (“Diosa Madre”) que sostiene un bebé acurrucado contra su pecho, en pleno proceso de lactancia. Si observamos al bebé, veremos que su cabeza es de reptil y sus ojos son rasgados como su madre. Hasta aquí, uno puede pensar que la simbología de la serpentaria y el hallazgo de estas figuras son una mera coincidencia.

El problema es que ya se han encontrado cráneos alargados que presentan un nivel de deformación que no corresponde con el ser humano, pero sí con las cabezas de aquellas estatuillas reptilianas…

 

 

 

 

11.

En el Museo Arqueológico de Lima (Perú), y en el Museo nacional de Ica, están expuestos una serie de extraños cráneos que no parecen pertenecer ni al hombre de Neanderthal, ni al de Cromagnon, ni al Homo Erectus, pero mucho menos al Homo Sapiens actual. Son cráneos de tipo dolicocéfalo, con cuencas oculares inusualmente grandes, y una mandíbula robusta con mentón saliente. Los detractores aseguran que estos cráneos son perfectamente humanos, y que estas deformaciones forman parte de rituales de ciertas culturas para parecerse a los Dioses.

Serían prácticas de deformación craneal que se remontan al antiguo Egipto. Para ese fin, utilizaban tablas de madera o cintas de cuero pegadas al cráneo desde el nacimiento.

El niño sufría una compresión craneal constante que podía efectivamente deformar la frente, los laterales y la nuca. Lo que resulta imposible es modificar la capacidad craneal en centímetros cúbicos. Estas prácticas deformarían el hueso, pero no podrían aumentar su volumen. Y la prueba de ello, es que los cráneos encontrados que realizaban estas deformaciones, no tienen nada que ver con los cráneos anómalos del tipo “Coneheads” (Cabeza- conos).

El mayor tamaño de cráneo humano del que se tiene constancia, medía 1980 c.c. Pero algunos de estos cráneos anómalos alcanzaban un tamaño de unos 3.200 c.c. Sin duda, una diferencia muy sustancial que desafía cualquier explicación convencional. Además, estos cráneos poseen un 15% más de ancho en sus órbitas oculares, y la perfecta simetría de sus lóbulos descartaría cualquier presión mecánica externa. La conclusión a la que se llega, es que no pertenecen a ningún ser humano. En cambio, guardan un gran parecido con las cabezas de los Anunnaki expuestas en las anteriores figuras.

12.

Según el investigador suizo Nassim Haramein, experto en física, estos cráneos a los que denomina “Cabeza-conos”, pertenecen a los antiguos Anunnaki y constituyen la prueba de que no eran humanos.

Para el escritor francés Anton Parks, autor de “Las Crónicas del Girku”, este sería el verdadero aspecto de un Anunnaki.

 

13.

Auténticos reptiloides de cráneo cónico y grandes ojos de un amarillo refulgente.

Muchos de nuestros lectores pueden pensar que el relato extraido de dichas tablillas no son más que un conjunto de mitologías. La arqueología “oficial” concibe a estos Dioses como a seres incorporeos surgidos de la fértil imaginación de nuestros ancestros. Pero entonces, surge la pregunta, si toda esta historia no es más que pura leyenda…

¿Por qué entre el 10 y el 14 de Abril del 2003, en plena invasión de Irak, el ejército de los EE.UU saqueó el Museo Nacional de antigüedades de Bagdad? ¿Por qué el 80% de los 170.000 objetos de albergaba el museo fueron sustraídos y destruidos?

IRAQ-US-MUSEUM

IRAQ-US-MUSEUM

Eran tablillas, tesoros, y estatuillas que nos hubieran revelado mayores detalles de la historia prohibida. Durante el saqueo, se produjo un incendio en la Biblioteca Nacional de Bagdad que destruyó archivos de incalculable valor histórico.

Si todo esto son solo “leyendas”, ¿Qué ejército entraría en dicho Museo volando la entrada con un tanque para no dejar huellas de estos vestigios?

 

David Parcerisa