Después del caso Roswell, el siguiente engranaje en toda esta historia, según los expertos, llegaría con los documentos del “Majestic-12” considerados por muchos como fraude, y que fueron enviados anónimamente en 1984, a través de unos negativos, al Director de Cine Jaime Shandera, y que junto a su amigo el Ufólogo William Moore, siempre acusado de hacer circular fraudes y datos intoxicados sobre OVNI, divulgaron el contenido de este Memorándum.
En él se revelaba que después del Platillo de Roswell, el Presidente Harry Truman ordenó la creación de un comité secreto compuesto por 12 hombres, 6 científicos y 6 militares, que a partir de ese momento debían dirigir fuerzas de seguridad encargadas en la recuperación de futuros estrellamientos de OVNIs. Entre sus actividades también estaba el silenciar a posibles testigos y capitanear una estricta política de ocultación, todo ello enfocado a la posterior reproducción técnica de esas naves, es decir, la fabricación de prototipos derivados de la tecnología extraterrestre abatida. El lugar idóneo para esos proyectos seria en Groom Lake, un gran desierto de Nevada, donde se aloja la famosa Área 51.
El Coronel retirado Wendelle Stevens, gran investigador de estos asuntos, nos ilustra así los acontecimientos a partir del caso Roswell;
“Según las fuentes oficiales el accidente de Roswell fue el primero. Tal vez se habían producido otros casos antes, pero el de Roswell fue el primero en el que los militares participaron directamente, trataron de mantenerlo bajo control, pero como aquel fin de semana era puente por la fiesta del 4 de Julio no estaba de servicio todo el personal necesario para evitar la filtración de noticias. Los restos del objeto accidentado se encontraron en parte en Magdalena, en Nuevo Méjico, y en parte en Roswell. Los militares intentaron recuperar todos los restos para demostrar que se trataba simplemente de un globo meteorológico. En realidad todos se decían: “Ahora tenemos uno (OVNI) al alcance de la mano y no podemos saber cuándo conseguiremos otro…” En cuanto se dieron cuenta de que estaban ante una nave completamente extraña a nuestra tecnología aeronáutica notificaron el hecho a sus superiores jerárquicos, a través del mando logístico, hasta llegar al jefe del estado mayor de la fuerza aérea, quien llamo al secretario de estado en Washington y 1e dijo que había sido hallada una aeronave extraña y que por lo tanto se trataba de un problema de la competencia directa del secretario de estado, que en esa época era el general George Marshall. Informado de que se trataba de una nave muy particular, de posible origen extraterrestre, el general Marshall nombro enseguida a Doce expertos, entre ellos científicos y oficiales superiores y a cierto número de funcionarios administrativos para proceder al estudio de lo sucedido.
Durante el estudio, los expertos comprendieron inmediatamente que se trataba de un vehículo extraterrestre y empezaron a preparar planes de acción, estos planes preveían el nombramiento de 6 prestigiosos científicos y 6 militares para formar un grupo encargado del tema. Este grupo creo a su vez fuerzas de seguridad, se ocupó del entrenamiento de cuerpos especializados en la recuperación de restos de astronaves y preparo un programa para mantener en secreto todas sus actividades.
“Esta organización ya estaba en pleno funcionamiento cuando se produjo en segundo accidente. La segunda nave cayó el 6 el 23 de Marzo de 1948 casi un año más tarde, cerca de Aztec en Nuevo México.
Esta vez el grupo, el personal entrenado y las fuerzas de seguridad estaban preparados, disponían de una organización con planes operativos y tenían su sede cerca de Durango, en el estado de Colorado, la base del ejército más cercana a Roswell, justo del otro lado de la frontera con Nuevo Méjico.
En cuanto la noticia del accidente llego a la base de Durango se activó inmediatamente el operativo, enviando a la zona las primeras patrullas con el propósito de acordonar el área donde aparentemente se había estrellado el objeto. La nave había sido detectada por los radares del control del tráfico aéreo, por lo que fue posible establecer su posición con cierta precisión. Las coordenadas geográficas fueron comunicadas a la tripulación de un helicóptero procedente de la base de Durango que acudió al lugar, localizo la nave accidentada y siguió sobrevolando la zona constantemente. Mientras tanto, los cuerpos de seguridad que habían salido al mismo (tiempo que el helicóptero, llegaron cuando este todavía estaba sobrevolando la zona. Acordonaron toda el área y obligaron a los habitantes del lugar a permanecer en sus residencias. Los mantuvieron encerrados en sus casas durante tres días, mientras se efectuaban las operaciones de recuperación. Los miembros del Majestic llegaron en aviones especiales a la base de Durango, les ofrecieron apoyo logístico para el transporte y fueron conducidos al lugar del accidente en los alrededores de Aztec, donde se hicieron cargo de los restos de la nave. Al final, consiguieron incluso desmontarla y recuperar los cadáveres de sus tripulantes…
Aquella fue la primera vez que conseguimos ver de cerca las criaturas que se encontraban a bordo, porque en el otro accidente los cadáveres habían sido retirados inmediatamente por los cuerpos de seguridad que no eran los mismos que actuaron en el segundo accidente.
En el caso de Aztec formaba parte del grupo de expertos el doctor Detlev Bronk, que era especialista en Biomedicina y estudiaba en particular las eventuales formas de vida extraterrestres. Era una lumbrera de la Ciencia médica, sobretodo en neuropatología traumatológica. Lógicamente los cadáveres fueron puestos a su disposición.”
El memorandum MJ-12, era un documento realizado en 1952 y enviado al recién elegido presidente Dwight Eisenhower para ponerle al corriente de las operaciones del grupo de elite “Majestic 12”, fundado por el General George Marshall.roswell

Jaime Shandera lo recibió con rollos fotográficos que contenían varias reproducciones de documentos, todos formaban un total de ocho páginas mecanografiadas, con el sello “Top Secret/Majic/Eyes Only”. Según se dice, el Comité se funda el 24 de Septiembre de 1947 bajo el mandato de Truman y la colaboración dentro del grupo, del Secretario de Estado de Defensa, James Forrestal.
El Físico nuclear Stanton Friedman está convencido de que el documento es auténtico, pero la gran mayoría de Ufólogos, en el ámbito internacional, opinan que es un montaje, un fraude para acabar de confundir a la opinión pública. Pero hay otros expertos que mantienen en cuarentena tanto el Memorandum MJ-12, como el que apareció posteriormente, el informe “The Matrix”, aunque consideran que no son del todo auténticos, pueden provenir de dos grupos distintos. 0 bien forman parte de una maniobra de desinformación perpetrada desde la más alta jerarquía, y cuyo fin seria mezclar medias mentiras con medias verdades, o bien procedería, de antiguos agentes de los Servicios Secretos que rompieron el pacto de silencio y decidieron rebelarse contra la política de secretismo, revelando la gran verdad oculta, para que el mundo conociese los por menores y las implicaciones de esta conspiración a gran escala.
De ser así, estaríamos hablando de una “Quinta Columna” alojada en el seno de la Cúpula militar o de los Servicios Secretos, cuyo objetivo sería sabotear los planes de los altos mandos y divulgar todo el secreto.
Shandera y Moore por ejemplo, declararon que tras recibir esos envíos anónimos, empezaron a recibir llamadas y cartas de presuntos ex agentes del gobierno que ocultaban su identidad bajo nombres en clave, dos de ellos, eran “Falcón” y “Condor”, con los que se entrevistaban en algunas ocasiones, o incluso, se dejaron realizar una entrevista por Televisión, con el rostro en penumbra, por supuesto.
También la brillante Periodista Norteamericana, Linda Moulton Howe, recibió llamadas y avisos de misteriosos personajes que decían pertenecer a los servicios secretos de Inteligencia, y que le proporcionarían datos y documentos, entre ellos, 2.200 metros de película sobre la filmación de un encuentro con Alienígenas del MJ-12 en la base de Holloman. Linda acudía a las citas y a última hora, estos no se presentaban. Al cabo de un tiempo volvía a recibir noticias de ellos, y le decían que corrían serio peligro y que no habían podido presentarse. Al final, parece que se arrepintieron y no volvieron a ponerse en contacto con ella.
De todas formas, Jaime Shandera y William Moore son dos sujetos que no tienen ninguna credibilidad, porque se burlaron a la comunidad Ufológica con informaciones falsas.
En 1989, Moore confesó la farsa en el simposio de la MUFON en las Vegas, declarando haber hecho circular documentación fraudulenta al servicio de un programa monitoreado de los Servicios Secretos de Inteligencia. ¿Confirma eso la falsedad de “Majestic-12”? ¿Constituye el Memorándum MJ-12 un nuevo “Panel Robertson” o un “Informe Condon” para desprestigiar una vez más el asunto extraterrestre? El enigma no está del todo resuelto.docu majestic
En todo caso, los miembros del grupo MJ-12 están todos muertos hoy día, razón por la que muchos creen que es un fraude, pues nadie puede comprobar nada con personas que ya no están entre nosotros para preguntarles… Lo que si queda claro, es que todos los miembros del comité estaban efectivamente implicados, de una forma u otra, en operaciones de secretismo OVNI. Todos eran auténticas figuras y eminencias políticas, muchos de ellos ya los hemos incluso citado en este libro.
Estos serían los componentes del “Majestic-12”;
VANEVAR BUSH: Jefe de la Oficina de Investigación Científica y Desarrollo (OSRD), y uno de los fabricantes de la bomba atómica y otros artilugios utilizados en la II Guerra Mundial.
En un Documento del Departamento de Transporte canadiense fechado del 21 de Noviembre de 1950, se asegura que era el máximo dirigente de un “pequeño grupo” que estudiaba las características aeroespaciales y técnicas de estas naves alienígenas. Este dato coincide con el Memorándum MJ-12, que también lo sitúa como principal dirigente del comité Majestic 12, que debió ser ese citado “pequeño grupo”.
DETLEV W. BRONK: Fisiólogo, Biólogo, y Neurofisiólogo, de los más prestigiosos de América durante los años 50. A partir de 1942 colaboró con el Comité de Medicina de la Fuerza Aérea, y en Junio de 1947 participo en el Comité de Asesoramiento Científico de los laboratorios militares de Brookhaven, al lado del Dr. Edward Condon, para la experimentación atómica.
HOYT S. VANDENBERG; El General Vandenberg fue una pieza angular en el ocultamiento sistemático de los OVNIs. Mantuvo el cargo de Jefe de personal de la USAF. A fines de los años 40, recibió parte de los pequeños restos del Platillo de Roswel y fue uno de los iniciadores de la campaña de desprestigio contra el tema, facilitando la creación del famoso “Panel Robertson” que consiguió desacreditar el fenómeno OVNI. También, como recordará el lector, desautorizó el resultado del estudio del “Proyecto Signo”, quemándolo. Aunque se guardó para sí, una copia. Siempre se mostró partidario de actuar con dureza contra la divulgación del asunto.
NATHAN TWINING: El General Twining era el Jefe del Mando de Material Aéreo de Wright Patterson, y fue quién solicitó la creación de un comité de estudio del fenómeno que luego sería el “Proyecto Signo”.
ROSCOE HILLENKOETER: Era Almirante y durante la ll Guerra Mundial era un Agente de los Servicios de Inteligencia, que indagó con mucha tenacidad en los avistamientos OVNI. Fue el fundador de la CIA en 1947, la cual estuvo dirigiendo hasta 1950. En 1957 fue Vicepresidente del NICAP del Mayor Donald Keyhoe, la única entidad de la época que criticaba duramente a la USAF de encubrir el asunto OVNI.
Al parecer, actuaba como “topo” de la organización, para informar de sus actividades y prioridades internas. Se cree que Hillenkoeter manipulaba desde dentro muchas de las informaciones Ufológicas que se divulgaban, así como los casos que debían estudiarse.
(,A él le debemos que la NICAP nunca citara nada en lo concerniente a los estrellamientos de Platillos Volantes?
JAMES VINCENT FORRESTAL: Era el Secretario de Defensa y nunca estuvo del todo de acuerdo con el proyecto. Aunque se vio inmerso en él, su intención final era divulgar toda la verdad del asunto. Razón por la cual fue sometido a una intensa “terapia psicológica”, o quizás lavado de cerebro. Al final, fue ingresado en un Hospital, y se precipitó por la ventana inexplicablemente. Cayó desde una decimoquinta planta. Oficialmente constó que se había suicidado por una aguda depresión nerviosa. Su familia opinaba que había sido asesinado por la CIA, ya que era de la opinión de que el pueblo tenía derecho a saber lo que estaban ocultando.
DONALD H. MENZEL; Astrofísico del Observatorio de la Universidad de Harvard. Escribió el libro “Platillos Volantes” como intento para hundir el tema.
ROBERT M. MONTAGUE; Era General y mantenía su cargo en la Base de Roswell como Jefe de la Sección de proyectiles antiaéreos.
SIDNEY W. SOUCERS; Era Almirante y Jefe de Inteligencia Naval.
JEROME CLARK HUNSAKER: Ingeniero Aeronáutico, dirigía el Departamento de Mecánica y Aeronáutica del MIT.
GORDON L, GRAY; Jurista, Secretario del Ejército y distinguido miembro del Pentágono.
LLOYD VIEL BERKNER; Doctor especialista en el estudio de los campos magnéticos. Participó como miembro del “Panel Robertson”.
El investigador Barry Greenwood argumenta que el Documento es falso. Según él hay demasiadas incongruencias en las fechas citadas, y en los nombres que se dan, entre otros elementos, como la máquina de escribir utilizada, que indican un montaje.
A título personal, siempre he sospechado que se trata efectivamente de un fraude, pero sobre el cual se teje una red de datos auténticos. Mi teoría es que alguien urdió el montaje con dos objetivos; confundir, pero facilitando parte de la verdad. Eso parece absurdo, pero tiene mucho sentido. Probablemente, los responsables de ese engranaje de ocultación, sabían de antemano que tarde o temprano se acabarían encontrando esos documentos o bien que saldría a la luz pública por otras vías que no podían controlar. Bien, ¿Qué mejor plan se podía urdir que destapar parte de la verdad del asunto, pero envolviéndolo todo en un documento nada fiable y presentado por dos personajes que acaban confesando su participación con los Servicios Secretos para sembrar más intoxicación informativa?
De esta manera se consigue enmarañarlo todo hasta el punto de que la opinión publica termine por no saber que es auténtico y que es falso. Es una estrategia muy bien planificada.
Es como si hubieran dicho; “¿Queréis la verdad? ;Aquí la tenéis!” Pero nos la presentan mezclada en un gran océano de confusionismo, para que al final, nadie acabe dando crédito a esa misma verdad que ellos ya han mostrado. Así si alguien revela esa verdad, saben que al final, nadie acabará creyéndola. Ahora es trabajo de los investigadores el descubrir lo que quieren que la gente crea y lo que no.

DAVID PARCERISA